Israel ha iniciado ataques contra Irán principalmente para frenar su programa nuclear y neutralizar amenazas militares, mientras que a lo largo de su historia ha sido atacado repetidamente por países árabes y grupos como Hamás y Hezbolá. El odio hacia Israel proviene de factores ideológicos, religiosos y políticos que niegan su legitimidad como Estado. En contraste, Israel destaca por su poder militar, su alta productividad y una desproporcionada contribución científica y cultural reflejada en numerosos Premios Nobel.

