SpaceX, bajo la dirección de Gwynne Shotwell, planea revolucionar la exploración lunar mediante la fabricación de naves y satélites directamente en la Luna. El proyecto integra inteligencia artificial, manufactura autónoma y una red de centros de datos espaciales para optimizar operaciones y reducir costos.
La compañía busca cumplir con la misión Artemis IV en 2028, asegurando que las 18 naves Starship estén listas para los alunizajes humanos.
Además, tras la fusión con xAI, SpaceX solicitó permiso a la FCC para lanzar hasta un millón de satélites de IA, que funcionarán como centros de datos interconectados operando como un “cerebro distribuido”.
A pesar de desafíos regulatorios, ambientales y de competencia con empresas como Blue Origin, Shotwell confía en que la combinación de innovación tecnológica y cooperación con la NASA consolidará a SpaceX como líder en manufactura espacial y redes de datos en órbita.

