El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social detectó graves irregularidades en el control de registros sanitarios dentro de una de sus dependencias. La investigación reveló extravío de expedientes, falsificación de documentos, suplantación de identidad y aprobación de trámites en menos de 24 horas, omitiendo requisitos legales. También se identificó manipulación de sistemas informáticos y sustracción de formularios oficiales.
Una directora técnica, vinculada a al menos 60 empresas, habría gestionado más de 2,000 registros sanitarios de forma irregular, en coordinación con otros empleados. El mecanismo consistía en acelerar procesos, alterar registros digitales y luego desaparecer los documentos físicos.
Además, algunas empresas no existían o incumplían normas, lo que representa un riesgo para la salud pública. El caso fue denunciado ante el Ministerio Público, mientras continúan las investigaciones y se implementan medidas para mejorar controles y transparencia.

