A partir del 1 de marzo de 2026, Guatemala implementó el nuevo esquema de pago mínimo de tarjetas de crédito, exigiendo obligatoriamente que el 2% del saldo pendiente se destine a amortización de capital, según la Resolución JM-56-2024 de la Junta Monetaria.
Esta medida, aunque incrementará el monto del pago mínimo mensual, permitirá a los deudores saldar sus obligaciones en menor tiempo sin afectar drásticamente su liquidez.
La Superintendencia de Bancos supervisa el cumplimiento. Al cierre de 2025, el crédito tarjetario representaba el 32.4% del crédito al consumo y el 24.2% del endeudamiento familiar total.


