Un equipo de científicos estadounidenses liderado por Melissa Fishel descubrió que reducir el fibrinógeno, una proteína sanguínea producida en el hígado, puede frenar el crecimiento del cáncer de páncreas y limitar su metástasis hacia el hígado.

El estudio, publicado en Gastroenterology, demostró en ratones que al disminuir esta proteína mediante oligonucleótidos antisentido y nanopartículas con ARN interferente, los tumores se achicaron drásticamente y las lesiones hepáticas disminuyeron.

La fibrina, formada a partir del fibrinógeno, acumulada en tumores pancreáticos favorece su crecimiento y diseminación.

Los investigadores sugieren que regular el fibrinógeno hasta niveles normales, combinado con quimioterapia como gemcitabina o FOLFIRINOX, podría mejorar el pronóstico de este cáncer letal que afecta a más de 495.000 personas anualmente según la OMS.

Las técnicas ya se prueban en estudios clínicos, abriendo esperanza para cambiar el destino de pacientes con diagnóstico generalmente tardío.


