La hipótesis de que Ju-ae se convertirá en la sucesora de la dinastía Kim cobra fuerza porque es la primera vez que la hija del dictador se presenta en este Congreso

Cada cinco años, la dictadura de Corea del Norte realiza un Congreso de su cúpula para definir la agenda de sus próximas decisiones políticas, militares y económicas. Por supuesto, no faltan los elogios a su «líder supremo», Kim Jong-un, quien se ha encargado de endiosarse a sí mismo para mantenerse en el poder, tal como lo hicieron su padre y su abuelo desde que se instauró el comunismo juche en 1948. Cada escena proveniente del país más hermético del mundo luce como un reality show bien coreografiado, aunque esconde una fuerte represión, sentencias de muerte contra opositores y censura total sobre los medios e Internet.
Ante las cámaras, Kim Jong-un sonreía. En varios de los actos que se realizaron entre el 19 y 23 de febrero lo acompañó su hija, Kim Ju-ae, quien ya tendría la edad de 13 años. Sus apariciones públicas son cada vez más frecuentes y el consenso, entre algunos analistas, es que su padre la está preparando como posible sucesora. Algo nunca antes visto, ya que ninguna mujer ha ocupado ese cargo antes dentro del régimen. De hecho, a pesar de ser menor de edad, podría estar actuando como «directora general de asuntos de misiles», recibiendo informes de generales, según el medio surcoreano, Chosun Daily.

Lo cierto es que Ju-ae podría liderar no solo el país más hermético del mundo, sino que tendría el control de aproximadamente 1000 misiles balísticos, incluidos los de corto y medio alcance, así como unos 10 misiles intercontinentales (ICBM), de acuerdo con balances independientes. Solamente los modelos conocidos como Hwasong-17 y Hwasong-18 tienen la capacidad de cubrir hasta 15000 kilómetros o más. Con ese alcance, podrían llegar prácticamente a cualquier punto del territorio continental de Estados Unidos, al que el régimen norcoreano considera su acérrimo enemigo.

Mientras Kim prepara su sucesión, lanza advertencias a Trump
La hipótesis de que Ju-ae se convertirá en sucesora de Kim Jong-un cobra fuerza porque es la primera vez que la hija del dictador se presenta en este Congreso. Por ende, surge la pregunta, ¿Corea del Norte se convertirá en una dictadura liderada por mujeres? Y es que en días recientes, Kim Yo-jong, la hermana de Kim Jong-un, fue ascendida de vicedirectora de Propaganda y Agitación a la posición de directora del departamento tras la orden del comité central del Partido de los Trabajadores.
Según fuentes gubernamentales de alto rango de Corea del Sur, citadas el lunes por el diario local Chosun Daily, Ju-ae podría estar actuando como «directora general de asuntos de misiles», recibiendo informes de generales y participando en la supervisión del programa armamentístico. Pero resulta imposible determinar más detalles debido a que la información que trasciende desde ese país es solo la que autoriza la dictadura comunista.

En cuanto a la agenda del régimen para los próximos cinco años, Kim Jong-un anunció que estaría dispuesto a mejorar su relación diplomática con EEUU solo si Washington «retira su política hostil». En términos autoritarios, eso significa no limitar el programa nuclear que la dinastía Kim convirtió en su carta de presentación ante el mundo. Después de todo, el dictador también reveló que durante el próximo quinquenio su intención es «fortalecer y ampliar aún más las fuerzas nucleares del Estado».
Sin embargo, el tiempo dirá quién cederá primero, ya que de acuerdo con una fuente de la Casa Blanca citada por The Korea Times, el presidente estadounidense, Donald Trump, sigue abierto a dialogar con Kim Jong-un aunque «sin condiciones previas».


