Estados Unidos anunció que permitirá la venta de crudo venezolano a Cuba a través del sector privado, mediante un sistema de licencias que exime de sanciones a las empresas participantes. La medida, impulsada por el Departamento del Tesoro, busca facilitar transacciones energéticas sin beneficiar directamente al gobierno cubano, priorizando actividades comerciales y humanitarias dirigidas a la población.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) detalló que las operaciones deberán cumplir estrictas condiciones, como evitar vínculos con entidades estatales cubanas —incluidas fuerzas armadas o servicios de inteligencia— y depositar los ingresos en cuentas supervisadas por Washington. Además, compañías extranjeras también podrán solicitar estas licencias, ampliando el alcance de la medida.

Este cambio forma parte de una flexibilización más amplia de las sanciones hacia Venezuela tras recientes acontecimientos políticos, lo que ha llevado a Estados Unidos a incentivar el regreso de empresas petroleras al país sudamericano. En ese contexto, grandes comercializadoras internacionales como Vitol y Trafigura ya obtuvieron permisos para revender crudo venezolano y han iniciado exportaciones hacia mercados como Estados Unidos y Europa.

La decisión también responde a la crisis energética en Cuba, agravada por la escasez de combustible, y busca aliviar parcialmente la situación sin fortalecer al régimen. En síntesis, Washington mantiene su presión política sobre La Habana, pero introduce una vía controlada para permitir el flujo de petróleo venezolano hacia el sector privado cubano bajo supervisión estricta


