Guatemala pondrá fin al programa de cooperación con la brigada médica cubana, lo que implicará la salida gradual de 412 profesionales de salud que actualmente prestan servicios, principalmente en comunidades rurales e indígenas. Según Prensa Libre, el Ministerio de Salud aún no ha publicado convocatorias para reemplazar a este personal, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad de la atención médica.
La decisión busca fortalecer el “recurso humano nacional”, bajo el argumento de que el país ahora gradúa más médicos que en 1998, cuando inició el programa. Las autoridades han indicado que las plazas ya están identificadas y que serán cubiertas progresivamente, incluso con médicos en formación (EPS). Sin embargo, la salida del personal cubano comenzará de inmediato, con los primeros profesionales dejando el país desde el 24 de febrero.
Las misiones médicas cubanas son cuestionadas internacionalmente, principalmente por Estados Unidos y diversas ONG, bajo acusaciones de ser una herramienta política y económica del gobierno de Cuba.
Pese a ello, persisten dudas sobre la capacidad real de sustituir a estos profesionales en el corto plazo, especialmente en áreas rurales donde históricamente han existido vacíos de atención por falta de interés o condiciones laborales limitadas.
Profesionales egresados de programas en Cuba alertan sobre un posible riesgo sanitario y piden al gobierno de Bernardo Arévalo una transición planificada. Señalan que no existe evidencia de un reemplazo inmediato con la misma cobertura, lo que podría afectar gravemente a poblaciones vulnerables.


