El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que en un plazo de diez días se definirá si se alcanza un acuerdo nuclear con Irán, y no descartó acciones más contundentes si fracasan las negociaciones. El mandatario exigió un “acuerdo significativo” y señaló que, de no lograrse, “pueden pasar cosas malas”.
En paralelo, Washington ha intensificado su presencia militar en Medio Oriente, con el despliegue de portaaviones, bombarderos estratégicos y sistemas de defensa avanzados. Este movimiento busca presionar a Teherán en medio del estancamiento de las conversaciones, que no han logrado resolver diferencias sobre el programa nuclear iraní y su desarrollo de misiles.
Dentro de la administración estadounidense existen divisiones sobre la vía a seguir, aunque la diplomacia sigue siendo la opción principal. Sin embargo, se analizan escenarios que van desde ataques limitados a instalaciones nucleares hasta operaciones más amplias contra el régimen iraní.
Por su parte, Benjamín Netanyahu advirtió que Israel responderá con fuerza ante cualquier agresión iraní. Mientras tanto, Irán insiste en su derecho a desarrollar energía nuclear.
La situación mantiene alta tensión internacional, con el riesgo de un conflicto regional si no se logra un acuerdo en el corto plazo.

