El reloj energético de Guatemala ya empezó a correr. A pesar de la estabilidad tarifaria reportada a inicios de 2026 y del mantenimiento del subsidio social hasta los 100 kWh por parte del INDE, el país podría enfrentar un déficit energético entre 2027 y 2028 si no se concretan, a tiempo, nuevas inversiones en generación eléctrica. La advertencia fue clara durante el Summit de Energía Renovable 2026: con una demanda que crece a un ritmo sostenido del 4.5% anual, la seguridad del suministro está en riesgo.

