El sobrevuelo de drones presuntamente operados por un cártel del narcotráfico provocó la suspensión temporal de vuelos en el aeropuerto de El Paso, Texas, en la frontera con México. La medida fue adoptada por la Administración Federal de Aviación (FAA) por “razones especiales de seguridad” y entró en vigor a las 23:30 horas del martes, con una restricción que inicialmente se extendería hasta el 20 de febrero en un radio de 16 kilómetros que incluía El Paso y Santa Teresa, Nuevo México.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, informó que la FAA y el Departamento de Guerra actuaron con rapidez ante lo que calificó como una “incursión de drones de un cartel”. Posteriormente aseguró que la “amenaza fue neutralizada” y que no existía peligro para los vuelos comerciales, por lo que las operaciones aéreas se reanudaron poco después.
Aunque en un inicio no se detallaron las causas específicas del cierre, una fuente citada por The New York Times indicó que el incidente podría estar relacionado con pruebas de tecnología antidrones realizadas por el Ejército en la base militar de Fort Bliss, cercana a la zona.
La suspensión coincidió con un contexto de tensión entre Estados Unidos y México, tras declaraciones del presidente Donald Trump sobre posibles acciones contra carteles, considerados organizaciones terroristas por Washington. Sin embargo, la congresista demócrata Verónica Escobar afirmó que no existía una amenaza real y cuestionó la versión oficial.

