Un equipo internacional de científicos descubrió que la placa oceánica bajo la meseta de Ontong Java, en el Pacífico, fue profundamente alterada por la mayor erupción volcánica de la historia terrestre, ocurrida hace entre 110 y 120 millones de años. Mediante el análisis de ondas sísmicas y modelos geológicos, detectaron cambios anómalos en la estructura y composición de la litosfera, como capas horizontales atravesadas por enjambres de diques de magma.

El fenómeno estuvo asociado a una pluma termoquímica del manto que modificó física y químicamente la placa, un proceso llamado “refertilización”. Estas alteraciones explican velocidades sísmicas más bajas de lo normal bajo la meseta. El hallazgo demuestra que grandes eventos volcánicos no solo forman enormes estructuras oceánicas, sino que también pueden transformar el armazón interno de las placas tectónicas, aportando nuevas claves para entender la dinámica de la Tierra.


