Un estudiopublicado en la revista Nutrients, dirigido por Samitinjaya Dhakal de la Universidad Estatal de Dakota del Sur, identificó una asociación entre la ingesta adecuada de fibra dietética, grasas insaturadas y ciertos micronutrientes con un mejor desempeño cognitivo en personas mayores.

Una de las enfermedades neurodegenerativas y formas de demencia más frecuentes es el Alzheimer, la causa que afecta a uno de cada diez adultos mayores de 70 años, según un estudio reciente publicado en Nature.
Los resultados evidencian que una mayor ingesta de fibra dietética, carotenoides, grasas insaturadas y micronutrientes, incluidas las vitaminas A y E, magnesio, potasio, cobre, zinc y calcio, se asocia con un mejor rendimiento cognitivo.
“Nuestros hallazgos sugieren que la fibra, las grasas insaturadas, los carotenoides y determinados micronutrientes cumplen un rol importante en el mantenimiento de la salud cerebral en la vejez, mientras que el consumo elevado de granos refinados puede ser perjudicial para la función cognitiva”, explicó Dhakal.

Déficits nutricionales: una advertencia para los adultos mayores
El estudio señala una insuficiencia generalizada de nutrientes: solo el 9,7% de la muestra cumplía con la recomendación diaria de fibra, y menos del once por ciento alcanzaba los niveles sugeridos de vitaminas A y E, calcio y potasio. Esta carencia se presenta incluso en personas que viven de manera independiente y reportan buen estado general de salud.
Ante este panorama, los investigadores destacan la importancia de implementar políticas públicas y estrategias adaptadas que permitan un mejor acceso a una alimentación rica en fibra y micronutrientes entre los adultos mayores.
Identificar los factores dietéticos modificables representa solo el primer paso; el desafío es que estas recomendaciones se conviertan en cambios reales y sostenibles en la vida cotidiana de la población envejecida.
El estudio de la Universidad Estatal de Dakota del Sur concluyó que la promoción de políticas públicas y estrategias adaptadas puede facilitar el acceso de los adultos mayores a una alimentación rica en fibra y micronutrientes.


