Donald Trump almuerza hoy en la Casa Blanca con la líder opositora venezolana María Corina Machado. Aunque el encuentro busca ratificar una hoja de ruta para la transición en Venezuela, Trump ha priorizado como interlocutora a Delcy Rodríguez, quien ejerce el poder formal y con quien mantiene un diálogo directo para estabilizar el país.
La propuesta de la Casa Blanca plantea poner fin a las violaciones de derechos humanos y reordenar la economía venezolana bajo control estadounidense del petróleo. En este esquema, Machado queda relegada a un rol político secundario y no se menciona a Edmundo González Urrutia, presidente electo impedido de asumir por fraude.
Trump confirmó públicamente su diálogo con Delcy Rodríguez, quien a su vez ratificó su disposición a respetar las reglas fijadas por Washington. El almuerzo con Machado será a puertas cerradas, sin conferencia de prensa, y contará con la presencia de Marco Rubio y Pete Hegseth.
El cambio táctico de Estados Unidos sorprendió a Machado y debilitó su propia hoja de ruta. Como respuesta, buscó respaldo internacional en la Unión Europea y el Vaticano. Ahora enfrenta el desafío de mantener protagonismo político sin confrontar abiertamente a Trump, mientras intenta convencerlo de que Delcy Rodríguez no es un socio confiable. Aunque la Casa Blanca se muestra conforme con los avances, el Pentágono mantiene su aparato militar en alerta cerca de Caracas.

