Mientras que por un lado el régimen sandinista de Daniel Ortega interviene en al Consejo de Seguridad de la ONU, mencionando conceptos como «la convivencia pacífica» y que «la paz ha sido profundamente herida» —tras la captura del depuesto dictador venezolano, Nicolás Maduro—, por el otro ordena activar su aparato represivo y detener a quienes publiquen muestras de apoyo por la operación militar de Estados Unidos en Caracas.
Ahora sin Maduro, su aliado regional, tanto Ortega como su esposa, Rosario Murillo, vigilan de cerca a cada ciudadano. Eso explica la detención de Oswaldo Rocha, un reconocido periodista del país centroamericano, «bajo la acusación de comentar sobre la caída del exdictador», de acuerdo con el reporte publicado vía X por el comunicador Miguel Mendoza. Además, menciona «al menos 15 ciudadanos arrestados en Chontales señalándolos de celebrar la captura del Maduro»
No se trata del único reporte. Medios nicaragüenses mencionan «secuestros de varias personas que realizaron publicaciones en redes sociales relacionadas con la captura de Maduro». Y es que la vigilancia en Nicaragua también se extiende a las plataformas digitales, útiles al sandinismo para manipular el discurso público y robustecer su aparato de propaganda
Ejército en las calles, espías en redes sociales
El régimen de Daniel Ortega también ordenó «reforzar el patrullaje de la Fuerza Naval en todas las zonas costeras del Caribe y el Pacífico nicaragüense, así como el despliegue de unidades de radar en distintos puntos del país por parte de la Fuerza Aérea», indica el portal 100% Noticias. Esto llegó acompañado de «patrullajes conjuntos entre el Ejército y la Policía Nacional en zonas urbanas, tanto en Managua como en otras ciudades del país».
El dictador espera que nada se le escape en momentos donde los autoritarismos de la región sufrieron un duro golpe por la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. Desde Cuba, el otro aliado de Ortega, el castrismo ha emitido varios pronunciamientos, incluyendo al mandatario Miguel Díaz Canel, quien pronunció un discurso cargado de retórica «anti imperialista» contra el Gobierno de Donald Trump.
En cuanto a las redes sociales, la orden enviada a ministerios y otros organismos estatales, es la de compartir imágenes que exigen la liberación del exdictador venezolano, recluido en una cárcel de Nueva York por estar imputado bajo los delitos de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, entre otros.
Ortega usa planes sociales para silenciar
Las imágenes que los empleados estatales están obligador a divulgar contienen frases como: «El silencio en las redes sociales, uno de los síntomas del traidor. En otras se lee «dudar es traición, así que firmes y leales». Estos mensajes no solo buscan controlar la narrativa política en Nicaragua, también busca infundir miedo y amenazar a los ciudadanos de a pie.
Totalitarismos como el de Daniel Ortega han obtenido control social a través de los planes estatales, tal como lo han hecho el chavismo y el castrismo y que incluyen acceso a la comida, pensiones y educación. Ahora, el dictador nicaragüense usa dichos planes como chantaje.
En una de las imágenes que los ciudadanos están obligados a compartir — incluso deben hacerlo por Whatsapp— se lee: «A los que dicen ‘ahora le toca a Nicaragua’ son los mismos que estudian en las escuelas y universidades públicas». De esta manera, estos «beneficios» pretenden mostrarse como dádivas de dictador, pero que en realidad se financian con recursos públicos, es decir, son propiedad de la población.

Oriana Rivas
Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.

