Han pasado 80 días desde el derrumbe ocurrido en el km 24.5 de la ruta a El Salvador y el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV) aún no cuenta con los resultados de los estudios técnicos necesarios para definir una solución definitiva.
El incidente se registró el 6 de octubre, cuando colapsó un talud de aproximadamente 30 metros de altura y toneladas de tierra cayeron sobre una construcción privada, donde murió el guardián del lugar. El hecho obligó al cierre total de la carretera en ambos sentidos.
Tras el deslizamiento, el CIV, con apoyo de Conred, el Ejército, Bomberos y municipalidades cercanas, realizó labores de limpieza, bacheo y habilitación provisional de carriles. También se demolió el arriate central y se colocaron contenedores marítimos rellenos de roca como medida temporal de contención, ante el riesgo de nuevos derrumbes.
El ministerio anunció estudios topográficos con dron y análisis geofísicos del subsuelo para evaluar riesgos, pero indicó que estos aún se encuentran en fase de interpretación. Un informe de Conred alertó sobre grietas en muros cercanos por saturación del suelo.
El terreno afectado es propiedad privada y no contaba con licencias ni estudios ambientales. El propietario fue denunciado ante el Ministerio Público y podría enfrentar multas, mientras varias viviendas cercanas continúan en riesgo.

