Conor McGregor y Dee Devlin sellaron su relación con una boda discreta dentro de los muros del Vaticano, pero de gran lujo por una celebración exclusiva en un club Roma que reunió a familiares y amigos cercanos de la pareja.
El ex luchador de MMA y su compañera de muchos años, padres de cuatro hijos, compartieron con su entorno más íntimo una jornada marcada por la opulencia y elementos cuidadosamente elegidos para el gran día.
McGregor y Devlin, quienes comenzaron su relación en 2008 cuando el luchador irlandés tenía 21 años, habían proyectado casarse en la emblemática Capilla Sixtina, aunque las reglas del Vaticano impidieron esa posibilidad. Según las declaraciones de una fuente cercana a la familia que replicó el periódico británico, “Conor y Dee quieren casarse antes de Navidad y están planeando una boda en el Vaticano en Roma. Ambos son católicos convencidos y su sueño es casarse allí. Lo ideal sería casarse en la Capilla Sixtina, pero no está permitido”.


