La inflación estadounidense se desaceleró a 2,7 % en noviembre, su nivel más bajo desde julio, según el Departamento de Trabajo. Esta cifra interanual, inferior al 3 % de septiembre, sorprendió positivamente a los economistas, que anticipaban mantenerse en el 3 %.
El dato clave evidencia que los aranceles de Trump han resultado menos inflacionarios de lo temido por los analistas. Mientras se temía un impacto significativo en precios, la realidad muestra una moderación clara en la presión inflacionaria.
La noticia representa un alivio para los consumidores, quienes ven desacelerar el aumento de precios. En este contexto, la Fed ha reducido tasas tres veces en 2025, aunque anticipa solo un recorte adicional para 2026, manteniendo una postura cautelosa ante el panorama económico.

