El presidente Bernardo Arévalo inauguró el 15 de diciembre el Puente Mártires de Chixoy, en Baja Verapaz, considerado el segundo más grande del país. La infraestructura ya estaba prácticamente terminada desde el gobierno de Alejandro Giammattei, pero permaneció paralizada durante casi dos años antes de su habilitación.
Durante el acto, las autoridades anunciaron un proyecto para conectar el puente con una ruta nacional y mejorar la movilidad en la región. Según datos oficiales, la obra beneficiará a más de 100,000 habitantes del sector, al facilitar el tránsito y fortalecer la conectividad entre comunidades cercanas.

