El conflicto entre Nahualá (60 mil habitantes, etnia quiché) y Santa Catarina Ixtahuacán (48 mil, etnia mam) en Sololá tiene más de 300 años de historia. En 2025, bajo el gobierno de Bernardo Arévalo, ha resurgido la violencia, obligando a decretar estado de prevención.
El 11 de diciembre, cuatro soldados resultaron heridos durante operativos; el 13 se registraron nuevos enfrentamientos. El alcalde de Nahualá solicitó intervención militar, mientras su contraparte de Ixtahuacán denunció ataques de hombres fuertemente armados. Los vecinos han marchado y bloqueado la carretera a Occidente. Las autoridades desmintieron bajas militares.
Se teme repetir la masacre de Totonicapán (2012), donde murieron seis quichés y 31 resultaron heridos.
La crítica se centra en la falta de capacidad del Ministerio de Defensa: en un ataque de once horas el Alto Mando no reaccionó, los destacamentos estaban sin munición y mal pertrechados, evidenciando incapacidad o complicidad, lo que refleja la profunda inseguridad en Guatemala y exige responsabilidades institucionales.

