En mayo, el Gobierno presentó el proyecto de ampliación y modernización de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), valorado en USD 63.7 millones —cerca de Q500 millones— y desarrollado junto al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE. UU. (USACE).
Aunque inicialmente se habló de readecuaciones presupuestarias, la Ley del Presupuesto 2026 establece que el financiamiento provendrá de un préstamo que deberá estructurarse y enviarse a la Junta Monetaria antes del 31 de julio del próximo año. El monto final no se detalla, pero el crédito financiará la primera fase de ampliación del muelle y servicios complementarios, con garantía soberana del Estado.
Críticos del Gobierno afirman que esta decisión evidencia que Arévalo continúa incrementando la deuda nacional y que, pese al anuncio de la obra, dos años han pasado sin soluciones efectivas a los problemas estructurales de las portuarias. Señalan que los retrasos operativos y la falta de modernización ponen en riesgo la competitividad del país y advierten que Guatemala podría incluso comprometer sus preferencias arancelarias de 0% con Estados Unidos, si no mejora sus condiciones logísticas.

