Tres meses y medio después de que Perenco Guatemala diera por terminado el contrato para operar el oleoducto del Sistema Estacionario de Transporte de Hidrocarburos (SETH), el Ministerio de Energía y Minas (MEM) aún no ha logrado contratar un nuevo operador.
Aunque intentó hacerlo mediante la figura de emergencia, la Contraloría General de Cuentas (CGC) determinó que no se cumplían los criterios legales, obligando al Ministerio a iniciar un proceso de licitación pública.
La ruptura anticipada del contrato —que debía vencer en 2044— provocó la entrega inmediata al Estado del oleoducto, la refinería y el campo Xan. El MEM sostiene que esta situación sí representa una emergencia inesperada, pero para evitar conflictos legales derogó la declaratoria y ahora trabaja en dos rutas: preparar la licitación, que podría lanzarse a finales de 2025 o inicios de 2026, y continuar dialogando con la CGC para intentar reactivar la vía de emergencia.
Mientras se define el proceso, el Estado aún no tiene una solución clara para el mantenimiento del oleoducto. Además, el MEM prevé licitar la refinería y abrir nuevas áreas petroleras, buscando compensar la caída de producción tras el cierre del campo Xan, responsable del 80% del petróleo nacional.

