
La presidente de México por años se declaró defensora ferviente de las protestas estudiantiles. Todo cambió cuando pasó de la trinchera al trono y le tocó reprimir con palizas y prisión a jóvenes desarmados.
Los dictadores tienen memoria corta. Castro en Cuba y Ortega en Nicaragua, alguna vez fueron estudiantes rebeldes. Años más tarde fueron represores implacables. El poder absoluto los corrompió absolutamente. Claudia Sheinbaum pareciera seguir el mismo libreto.
La presidenta de México tenía apenas seis años cuando estallaron las protestas de 1968 y la brutal masacre de Tlatelolco. Sus padres protestaron por un México libre y años más tarde, ella también se uniría a las manifestaciones, esas que ahora llama “gritonas” y “violentas”.
Defensora de caudillos y corruptos. La presidente de México hoy protege, subsidia y defiende a la dictadura de Cuba. Celebra a golpistas como Evo Morales en Bolivia, narcodictadores como Nicolás Maduro en Venezuela y corruptos como Betsy Chávez en Perú.

Diez alcaldes asesinados y una presidenta indolente. Sheinbaum dejó desolado y desprotegido a Carlos Manzo, uno de los 10 alcaldes asesinados en lo que va de su sexenio. La policía únicamente aparece para castigar, encarcelear e intimidar a quienes protestan.
456 bolsas con restos humanos cerca del estadio Akron. Mientras México quiere darle lecciones de democracia a Perú y El Salvador, las fosas comunes le siguen dando una bofetada a la narrativa del gobierno, cuya única prioridad es reprimir a estudiantes.

Crean comisión para investigar a estudiantes mientras los narcos siguen de fiesta. En México la libertad está bajo asedio. La presidente Sheinbaum amenaza con Fiscalía y Poder Judicial mientras los diputados de MORENA se suman a la estrategia de hostigamiento.
“Quién convoca a las manifestaciones le va midiendo”. La presidenta con “a” y “la hija del 68” así les lanzó un ultimátum a los estudiantes, opositores y quien se atreva a ejercer el derecho a la libre protesta.

La vieja historia del golpe suave. La izquierda radical prohíbe y persigue a quienes protestan. La cuartada perfecta es que toda protesta es un golpe suave financiado por grupos de poder. Así investigan, enjuician, encarcelan y exilian a quienes piensan distinto.
Los estudiantes dieron catedra. Mientras Sheinbaum los intenta deslegitimar y les da palizas y prisión, el mundo entero aplaudió de pie a unos jóvenes patriotas que ya se ganaron un lugar en la historia de México y América Latina.

No hay que dejar sola a la Generación Z. Estos muchachos corajudos ahora son perseguidos, amenazados, investigados y encarcelados. Estos jóvenes son la reserva moral de un México autoritario cuya democracia está en cuidados intensivos y con pronóstico reservado.

Arturo McFields Yescas
Periodista exiliado, exembajador ante la OEA y exmiembro del Cuerpo de Paz de Noruega (FK). Exalumno del seminario de Seguridad y Defensa del National Defense University y el curso de Liderazgo de Harvard y HarvardX.

