OpenAI lanzó en Estados Unidos una versión de ChatGPT diseñada exclusivamente para profesores de primaria y secundaria. Esta edición es gratuita para docentes verificados e incluye controles administrativos para centros y distritos escolares. A diferencia del ChatGPT general, los datos generados en este entorno no se utilizan para entrenar modelos, lo que refuerza la privacidad académica.

La plataforma ofrece asistencia personalizada, permitiendo adaptar respuestas según nivel escolar, currículo y formato deseado. También se integra con herramientas comunes en el ámbito educativo, como Canva, Google Drive y Microsoft 365, facilitando la creación de contenido didáctico.
Los profesores pueden consultar ideas reales de otros docentes dentro del propio editor y colaborar mediante GPT personalizados y plantillas compartidas para planificar clases, evaluaciones o unidades temáticas. Para las instituciones, ChatGPT incorpora un sistema de gestión con cuentas seguras y roles diferenciados.

OpenAI afirma que cientos de miles de docentes ya usan ChatGPT para diseñar planes de clase, contextualizar contenidos o generar materiales evaluativos. Con esta versión específica, la empresa busca formalizar y potenciar ese uso, ofreciendo una herramienta más alineada con las necesidades reales de la enseñanza.


