El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, reconoció el domingo la derrota en el referéndum que él mismo impulsó para consultar a los ecuatorianos sobre la instauración de una Asamblea Constituyente y otros temas políticos y de seguridad. Escrutado más del 93% de las actas, el “No” se impuso en las cuatro preguntas planteadas por el mandatario.
El mandatario agregó que mantendrá su hoja de ruta pese al revés en las urnas. “Nuestro compromiso no cambia; se fortalece. Seguiremos luchando sin descanso por el país que ustedes merecen, con las herramientas que tenemos”, señaló en la misma publicación. Noboa siguió el desarrollo de la jornada desde las cercanías de Olón, la comuna costera donde emitió su voto temprano y donde mantiene su residencia.

El objetivo central del referéndum era habilitar un proceso para reemplazar la Constitución vigente, aprobada en 2008 durante el gobierno del ex presidente Rafael Correa (2007–2017). Noboa buscaba abrir el camino hacia una Asamblea Constituyente que permitiera modificar pilares del marco institucional heredado del correísmo. Sin embargo, la ciudadanía rechazó esa iniciativa y el resto de las propuestas sometidas a voto.
El resultado obliga al Gobierno a recalibrar su estrategia política y legislativa para los próximos años, en un contexto en el que la Asamblea Nacional y los actores partidarios mantienen posiciones divididas respecto al rumbo institucional. Pese al revés, el oficialismo insiste en que la consulta permitió medir la opinión de la población y que el Ejecutivo continuará con su programa bajo los parámetros establecidos por la Constitución actual.

