Donald Trump y Xi Jinping alcanzaron un acuerdo en Corea del Sur para reducir tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
Según fuentes de Reuters y The Guardian, el mandatario estadounidense anunció una disminución de los aranceles a las importaciones chinas al 47 %, diez puntos menos que el nivel previo. A cambio, el líder chino accedió a aplazar durante un año las restricciones a la exportación de tierras raras, minerales esenciales para la fabricación de productos tecnológicos y militares.
El encuentro, celebrado al margen de la cumbre de APEC, fue la primera reunión cara a cara entre ambos desde 2019. Trump calificó la cita como “un 12 en una escala del 1 al 10” y afirmó que ambos países cooperarán en la lucha contra el tráfico de fentanilo, reduciendo los aranceles vinculados al opioide del 20 % al 10 %.
El acuerdo fue presentado como un avance que ofrece alivio temporal a la guerra comercial y garantiza, por ahora, el flujo de minerales críticos. Analistas señalan que la tregua beneficia a ambos países y reduce el riesgo de nuevas escaladas arancelarias. Sin embargo, temas sensibles como Taiwán o el comercio de petróleo ruso no fueron tratados.
El pacto representa una pausa estratégica más que una resolución definitiva de las tensiones entre las dos principales potencias mundiales.

