Un reciente informe académico revela que la emblemática tumba del faraón Tutankamón enfrenta grietas y humedad que amenazan su estabilidad, encendiendo las alarmas en la comunidad arqueológica internacional

Las advertencias de los expertos sobre el deterioro acelerado de la tumba de Tutankamón han encendido las alarmas en la comunidad arqueológica internacional. El emblemático sepulcro, descubierto en 1922 por Howard Carter en el Valle de los Reyes, enfrenta un riesgo real de colapso debido a daños estructurales que se agravan con el paso del tiempo, según un reciente informe académico.
Según su análisis, “las inundaciones repentinas con lluvias intensas provocadas por el cambio climático contribuyen de manera significativa a la activación de movimientos a lo largo de las fallas dentro del Valle de los Reyes, en particular la falla prominente que atraviesa la tumba de Tutankamón y que es fácilmente visible en los techos de la antecámara y la cámara funeraria”, escribió Hemeda en su informe.

El informe detalla que los daños estructurales ya son visibles en las paredes laterales de la tumba, así como en los techos de las escaleras, la rampa y las distintas cámaras. Hemeda advirtió que “la presencia de rocas frágiles bajo una tensión significativa podría provocar estallidos de roca (una liberación repentina de energía acumulada), que pueden manifestarse como explosiones súbitas”.
La preocupación por el futuro del sepulcro fue compartida por Mohamed Atia Hawash, colega de Hemeda en la Universidad de El Cairo, quien declaró a Independent Arabia que deben adoptarse acciones adicionales para preservar la tumba antes de que sea demasiado tarde, como la reducción de la carga sobre la montaña que la cubre.
Hawash afirmó: “Tenemos la capacidad de monitorear los riesgos científicamente, pero la ausencia de una cultura de prevención significa que solo reaccionamos después de que ocurre el desastre”, en declaraciones recogidas por Independent Arabia.

