Rusia y China han aumentado su presencia en Centroamérica como parte de una estrategia geopolítica para contrarrestar la influencia de Estados Unidos y afianzar vínculos económicos y políticos en la región.
Un reflejo de esta expansión es su estatus como observadores permanentes en el Parlamento Centroamericano. lo que les permite participar en actividades institucionales y acercarse diplomáticamente a los Estados miembros.
El 21 de agosto de 2023, durante una sesión plenaria en Managua, el Parlacén aprobó la expulsión de Taiwán como observador permanente, reemplazándolo por China. La decisión fue promovida por Nicaragua, estrecho aliado de China y Rusia.
La iniciativa fue liderada por el diputado nicaragüense Guillermo Daniel Ortega Reyes, hijo del presidente Daniel Ortega, y se enmarca en la política del régimen Ortega-Murillo. de estrechar lazos con países socialistas y comunistas.
El régimen de Daniel Ortega ha fortalecido alianzas estratégicas con Rusia y China, al mismo tiempo que respalda abiertamente la causa palestina y critica a Israel. Además, mantiene vínculos históricos con Argelia y se posiciona en un marco de diferendo con Marruecos, principalmente a través de su apoyo a Palestina.
El entonces presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, se opuso firmemente a la decisión. Su gobierno condenó la exclusión de Taiwán, destacando su papel como socio clave para la región y señalando que la decisión no representaba el consenso regional.
Este cambio refleja cómo el Parlacén, concebido como foro de integración democrática, está siendo influido por intereses externos. La creciente presencia de China y Rusia, en este espacio plantea desafíos a la independencia institucional y al equilibrio geopolítico en Centroamérica.


