Hasta octubre, el Ministerio de Gobernación (Mingob) ha ejecutado Q4,475 millones, de los cuales Q4,033 millones (90%) se destinaron al pago de salarios, alimentos y servicios básicos. Solo en planillas se han invertido Q3,570 millones, incluyendo los sueldos de 45 mil agentes policiales, penitenciarios y personal administrativo.
A pesar de estos recursos, la fuga de 20 reos de Fraijanes II expuso las fallas críticas en inteligencia, vigilancia y control penitenciario. La evasión no fue detectada hasta horas después, evidenciando deficiencias operativas graves.
Aunque el presidente ya nombró un reemplazo, el actual ministro sigue en el cargo, presuntamente para mantener su inmunidad ante posibles investigaciones. Analistas denuncian que el Ejecutivo lo protege políticamente, priorizando intereses personales sobre la seguridad nacional.
Mientras la criminalidad crece y la ciudadanía exige respuestas, Gobernación canaliza miles de millones a gastos recurrentes, dejando en segundo plano la inversión en inteligencia, prevención y reforma penitenciaria. El modelo actual muestra un sistema costoso, ineficiente y políticamente comprometido


