La Iniciativa 6645, impulsada por la Comisión de Gobernación, propone sanciones severas para quienes operen o permitan el uso de máquinas tragamonedas, especialmente si involucran a menores de edad.
De aprobarse, los establecimientos que ofrezcan estos aparatos serían clausurados de inmediato, y sus propietarios podrían enfrentar hasta cinco años de prisión.
Además, se plantea crear el delito de defraudación tributaria por juegos de azar, con penas de entre cinco y diez años de cárcel y multas equivalentes al doble del dinero evadido.
Esta medida también penalizaría la comercialización o tenencia de tragamonedas bajo apariencia de juguetes. Uno de los objetivos centrales es proteger a niños y adolescentes del acceso a juegos de azar, estableciendo penas de hasta cinco años de prisión para quienes lo permitan. La iniciativa busca frenar la informalidad, el impacto social negativo de estas máquinas y la evasión fiscal en el país.


