Donald Trump llega a Londres con una ajustada agenda que incluye un pomposo banquete organizado por el rey Carlos III en el Castillo de Windsor y un encuentro a solas con el premier británico Keir Starmer para analizar la situación internacional.
La comitiva oficial estará integrada por el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario del Tesoro, Scott Bessent; el embajador Warren Stevens; el enviado especial Steve Witkoff; y la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles.
Se trata de una visita histórica ya que nunca había sucedido que un mismo presidente de los Estados Unidos sea invitado dos veces por la Casa Real, en un contexto de crisis política en Reino Unido por la economía en rojo, la inmigración indocumentada y el avance de la extrema derecha.
Trump y Melania pasearán en Carruaje, habrá salvas en su honor y serán agasajados por un banquete servido en vajilla de plata de 200 años de antigüedad.
El presidente de Estados Unidos logró una relación personal con la reina Isabel II -madre de Carlos III- y pidió visitar su tumba en el castillo de Windsor.


