China acelera planes para llegar a la Luna y “escribir reglas” para su uso y gobernanza, Opinión de Oriana Rivas

El gigante asiático logró una maniobra inédita en el espacio al reabastecer de combustible un satélite, ubicado a 36000 kilómetros de la Tierra. Funcionarios y expertos en EEUU advierten que si Washington no acelera sus programas lunares, podría enfrentar un nuevo “momento Sputnik”

Algo sin precedentes ocurrió a unos 36000 kilómetros de la Tierra: por primera vez dos satélites lograron una maniobra para abastecerse de combustible. Se trata del Shijian‑25 (SJ‑25) y del Shijian‑21 (SJ‑21). El primero realizó un traspaso de aproximadamente 142 kilogramos de hidrazina, extendiendo la vida útil operativa del SJ‑21 hasta en ocho años.

A esto se le considera la primera operación pública de reabastecimiento de combustible entre dos satélites en órbita geoestacionaria (conocida como GEO). Ambos pertenecen a China y esto genera preocupaciones en Estados Unidos por la carrera espacial entre las dos mayores potencias mundiales. Incluso el senador republicano Ted Cruz advierte que EEUU corre el riesgo de perder terreno frente al gigante asiático debido a los retrasos en el programa Artemis, de la NASA.

En una audiencia del Congreso de EEUU, llamada “Hay una mala luna en ascenso: por qué el Congreso y la NASA deben frustrar a China en la carrera espacial”, congresistas, exfuncionarios y empresarios de la industria aeroespacial analizaron lo que está ocurriendo. Las palabras más alarmantes probablemente las pronunció Michael Gold, vicepresidente ejecutivo de Espacio Civil y Asuntos Externos en Redwire, pues aseguró que los países que lleguen primero «establecerán las reglas del juego sobre lo que podemos hacer en la Luna», sobre su uso y gobernanza, y advirtió que si EEUU no avanza con los programas Artemis y Gateway, podría perder esa oportunidad.

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Mayor capacidad de vigilancia para China

Esta audiencia es un llamado de advertencia para la Administración de Donald Trump porque la geopolítica ya no se limita al espacio terrestre. Una operación como la que hicieron los satélites chinos tiene implicaciones estratégicas, económicas y militares profundas. En primer lugar, un satélite GEO gira a la misma velocidad que la Tierra, lo que le permite «quedarse fijo» sobre un punto del planeta. Algo útil en telecomunicaciones, internet global y vigilancia estratégica.

Segundo, si un satélite dura ocho años gracias a una recarga de combustible (como en el caso del SJ‑21), China evita lanzar uno nuevo. Es decir, menor gasto en cohetes y en construcción de nuevo equipos. El resultado son satélites operativos que le dan al régimen comunista de Xi Jinping mayor capacidad de observación, comunicación y control sin necesidad de lanzamientos nuevos.

Aunque el régimen chino se niega a hablar de este tipo de movimientos, empresas como las estadounidenses Slingshot Aerospace y COMSPOC detectaron el acercamiento y el posterior movimiento sincronizado entre ambos satélites. La evidencia también demuestra que la carrera por la llegada a la Luna se está acelerando debido a los avances chinos en el espacio.

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«Podría llegar otro momento Sputnik»

Lo cierto es que las preocupaciones no son infundadas. Si bien Estados Unidos tiene un enfoque que integra socios comerciales como SpaceX, estaciones orbitales del proyecto Gateway y la instalación de energía nuclear en la Luna, también enfrenta retrasos hasta el año 2027 en Artemis. En cambio, China ha difundido novedades como la toma de muestras desde la cara oculta de la Luna y un cronograma más definido para una misión tripulada en 2030.

La pregunta es, qué medidas tomará la actual Administración republicana ante un régimen que hasta hace pocos días exhibió ante el mundo nuevo armamento militar mientras su líder, Xi Jinping, estaba acompañado del presidente ruso Vladímir Putin y el dictador norcoreano Kim Jong-un.

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La preocupación no solo existe en las filas republicanas. La senadora demócrata Maria Cantwell dijo que «podría llegar otro momento Sputnik» si EEUU no actúa con rapidez. Mientras que el senador Ted Cruz aseveró que el espacio ya no es solo exploración pacífica, sino un «frente estratégico con consecuencias directas para la seguridad nacional, el crecimiento económico y el liderazgo tecnológico».

Oriana Rivas


Oriana Rivas

Periodista venezolana radicada en Buenos Aires. Investigación para las fuentes de política y economía. Especialista en plataformas digitales y redes sociales.

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