La Comisión Europea ha impuesto una multa de 2.950 millones de euros a Google por abuso de posición dominante en el mercado de la publicidad digital.
La sanción, que representa aproximadamente el 0,9% de la facturación global de Alphabet, se convierte en la segunda más alta en la historia comunitaria en materia de competencia y llega en un contexto de tensiones comerciales con Estados Unidos.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión, ha autorizado la sanción pese a las advertencias de que podía generar fricciones.
La investigación ha concluido que Google favoreció sus propios servicios de tecnología publicitaria en detrimento de la competencia. En la práctica, la compañía otorgaba ventajas a sus plataformas de intercambio de anuncios dentro de la cadena de suministro digital, reforzando su control sobre un sector clave para editores y anunciantes en Europa.
La Comisión Europea ha otorgado a la compañía un plazo de 60 días para presentar medidas correctivas que garanticen el cumplimiento de la normativa y restauren la competencia en el mercado digital.
La Comisión advierte que, de no considerarse adecuadas las medidas propuestas por Alphabet, evaluará exigir la venta de parte de su negocio publicitario, siguiendo la metodología aplicada en sanciones anteriores contra la compañía y otras grandes tecnológicas.
La compañía enfrenta simultáneamente presiones en Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia evalúa medidas similares sobre su negocio publicitario.

