Estados Unidos ha intensificado sus acciones contra redes narcoterroristas en la región. En las próximas 36 horas, tres destructores estadounidenses —USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson— llegarán frente a las costas de Venezuela como parte de una operación militar contra el narcotráfico en América Latina. Estas naves cuentan con el sistema Aegis, diseñado para interceptar amenazas aéreas y marítimas simultáneamente.
Desde Washington, la vocera de la Casa Blanca, Karolina Lewit, fue clara: “Nicolás Maduro no es presidente, es un fugitivo narcoterrorista”.
Caracas respondió con amenazas y anunció el despliegue de 4,5 millones de milicianos, cifra desmentida por Global Firepower, que estima solo 109,000. efectivos activos, en 2025.
Este momento marca una encrucijada histórica. Es la hora que el pueblo venezolano, oprimido durante más de dos décadas por el régimen comunista de Hugo Chávez y luego de Nicolás Maduro, para alzarse, romper el silencio y recuperar su libertad tras años de miseria, represión y censura.

