El 12 de agosto de 2025 finalizó el contrato petrolero 2-85 con la empresa Perenco, tras 40 años de operaciones en el campo Xan, Petén. El Ministerio de Energía y Minas (MEM) confirmó que no habrá prórroga y que el Estado asumirá el control de los activos.
Como consecuencia directa, Guatemala deberá importar hasta el 40% del asfalto que consumía, ya que Perenco producía entre el 30% y 40% del total utilizado en el país.
El titular del MEM, Víctor Hugo Ventura, advirtió que esto provocará un aumento de hasta un 15% en el precio del asfalto, lo que encarecerá las obras de infraestructura vial a nivel nacional. Municipalidades ya reportan retrasos en proyectos por escasez del producto, como en Santa Catarina Pinula.
El cierre también implica un estado de emergencia y la necesidad de US$50 millones para cubrir el proceso, fondos que el MEM solicitó al Ministerio de Finanzas. Se activarán medidas de seguridad, restauración ambiental y control de los activos por parte de autoridades como el MARN, CONAP, la PNC y el Ejército. El gobierno busca reactivar la producción petrolera fuera de áreas protegidas, cumpliendo con la normativa ambiental.

