¡Qué clasificación tan inesperada en Budapest! Charles Leclerc se sacó una vuelta perfecta justo cuando más importaba, y dejó sin respuesta a los McLaren, que parecían tenerlo todo bajo control tras dominar en las prácticas libres. El 1:15.372 del monegasco fue simplemente imbatible en ese momento, y ni Norris ni Piastri pudieron igualarlo pese a estar en vueltas lanzadas.
La sorpresa es doble porque Ferrari no había mostrado ese ritmo hasta la Q3. La eliminación temprana de Lewis Hamilton en la Q2 (saldrá 12º) también trastocó las expectativas, al igual que el rendimiento apagado de los Aston Martin y Mercedes. Se esperaba que McLaren se llevara la pole casi por inercia, pero Leclerc apareció con una vuelta milimétrica y se la arrebató en el último suspiro.


