El gusano barrenador, una devastadora plaga que afecta al ganado, abrió un agujero de US$400 millones en la industria ganadera mexicana ante el impedimento de exportar a Estados Unidos.
Los ganaderos mexicanos han surcado desde hace ocho meses las intermitencias en la frontera con Estados Unidos ante los cierres que ha ordenado la administración de Donald Trump tras detectar casos de gusano barrenador en cabezas de ganado.
La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) señaló cada año, en promedio, se exportan 1,2 millones de cabezas de ganado, pero este año el envío de ganado a Estados Unidos se quedará lejos de ese promedio ante el cierre de la frontera.
En el primer semestre de 2025, se tenían que haber exportado 600.000 cabezas de ganado, sin embargo, no se vendieron a Estados Unidos ni 200.000 cabezas.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos anunció el cierre de la frontera con México en mayo y así permaneció durante casi dos meses ante la detección de un brote. La frontera fue reabierta, pero apenas días después, volvió a cerrarse la frontera al comercio de ganado mexicano ante la detección de un caso.
Los ganaderos estiman que por cabeza de ganado que no se exporta se dejan de ganar US$500, lo que representa que, en total, al cierre de este año se dejarán de recibir US$400 millones, que equivale a alrededor de MXN$8.000 millones.


