Luego de los disturbios que se registraron en San Vicente Pacaya, Escuintla una tensa calma es la que se vive en el sector, pero a la vez un clima de hermetismo, pues vecinos prefieren omitir opiniones de lo ocurrido en el sector.
Lo que dejan claro es que están decididos a defenderse de la delincuencia. En este caso los disturbios iniciaron porque las personas intentaron tomar justicia en sus propias manos para linchar a un hombre señalado de secuestrar a una niña.
Esta mañana se observan los destrozos en la sede del Ministerio Público, así como en la subestación de la Policía Nacional Civil, el recuento o de daños fue; una radio patrulla, tres motocicletas incineradas así como mobiliario y documentos quemados.