Un reciente estudio realizado por investigadores de la Universidad de Nagoya, en Japón, ha revelado que los océanos primitivos de la Tierrapodrían haber tenido un color verde brillante debido a su alto contenido de hierro. Este hallazgo, publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, no solo ofrece una nueva perspectiva sobre el pasado remoto de nuestro planeta, sino que también podría influir en la búsqueda de vida en otros mundos.

De acuerdo con los investigadores, este fenómeno se debió a la interacción entre el hierro ferroso, liberado por los sistemas de respiraderos hidrotermales en los océanos primitivos, y el oxígeno producido por las primeras formas de vida fotosintéticas.

Este proceso químico transformó el hierro ferroso en hierro férrico, un compuesto insoluble que se precipitaba en el agua en forma de partículas similares al óxido. Y estas partículas absorbían principalmente las longitudes de onda azul y roja de la luz, dejando que la luz verde se refractara, lo que daba a los océanos un aspecto verdoso.
