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La comunidad católica devota al Santo Hermano Pedro se entristeció al conocer que a principios de mayo el árbol de esquisúchil que sembró el religioso se desplomó con las primeras lluvias torrenciales de este mes.

Sin embargo, no ha pasado mucho tiempo para que la alegría vuelva a florecer con el brote de las primeras flores del injerto que se recuperó del árbol desplomado hace unas semanas.

El Consejo Nacional para la Protección de la Antigua Guatemala compartió la publicación de Elizabeth Bell, que muestra las primeras flores que han surgido en los últimos días del hijo del esquisúchil sembrado hace más de 350 años.

Según la información, hace un año se extrajo una raíz sana del árbol y se plantó en otra parte del jardín de la ermita del Calvario, y hace unos días empezó a florecer, lo que ha generado alegría entre la comunidad católica y antigüeña.

Algunas personas consideran que las flores de este árbol tienen propiedades benéficas, por lo que se colocan debajo de las ramas y esperan que el viento arranque las flores y llevarlas a casa para preparar un té.