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Meghan Markle no tiene tacto y este miércoles ha quedado comprobado: se ha plantado y le ha “prohibido” a Harry visitar a su padre, el Príncipe Carlos.

Claro que el escenario no ha sido el más oportuno: la actriz se lo ha dicho apenas conocida la noticia de positivo al coronavirus del padre de Harry. Esta actitud marca el final para Meghan ante los británicos, quienes no la toleran más.

Aislada junto a Harry y Archie en su mansión de Vancouver, Canadá, Meghan Markle pegó el grito en el cielo cuando Harry se enteró de la noticia de su padre y le habría anunciado que viajará al Reino Unido para reasumir sus funciones como segunda línea sucesora al trono, después del Príncipe William, quien ha sido provisoriamente coronado como Rey de Inglaterra.