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Una abuelita victima de las circunstancias de la vida, llega a una venta de comida en su silla de rueda y pide dinero a las personas que transitan por allí, hoy accidentalmente quebró 3 tazas y la dueña de la venta de comida le cobró 15 quetzales por las tazas, un señor observó el hecho y le regaló 10 quetzales, la ancianita sacó de su bolsa fichas de 25 y 50 centavos y terminó de completar la catidad exigida por la dueña de la venta de comida, la pregunta aquí es dónde quedó la compasión hacia las personas de la tercera edad.

Una abuelita victima de las circunstancias de la vida, llega a una venta de comida en su silla de rueda y pide dinero a las personas que transitan por allí, hoy accidentalmente quebró 3 tazas y la dueña de la venta de comida le cobró 15 quetzales por las tazas, un señor observó el hecho y le regaló 10 quetzales, la ancianita sacó de su bolsa fichas de 25 y 50 centavos y terminó de completar la catidad exigida por la dueña de la venta de comida, la pregunta aquí es dónde quedó la compasión hacia las personas de la tercera edad.