El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que los subsidios generalizados a los combustibles pueden agravar la crisis económica global en medio del aumento del precio del petróleo por conflictos geopolíticos.
Según su informe Fiscal Monitor, estas medidas distorsionan los precios, elevan el gasto público y retrasan el ajuste del mercado energético, lo que incrementa la deuda de los países a largo plazo.
El organismo recomienda evitar subsidios amplios y optar por transferencias directas, eliminar impuestos temporales y focalizadas para proteger únicamente a los sectores más vulnerables.
El FMI reconoce el dilema político de los gobiernos: contener el impacto social o mantener la disciplina fiscal. En economías emergentes, los subsidios buscan aliviar la presión social, pero afectan la sostenibilidad fiscal.
En Guatemala, el Congreso aprobó un subsidio temporal de tres meses valorado en unos Q2,000 millones. El FMI advierte que, con una deuda global cercana al 93.9% del PIB, estas medidas reducen el margen fiscal y aumentan riesgos a futuro.

