A cinco meses de cerrar el año fiscal, los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes) presentan una baja ejecución presupuestaria, con apenas el 17.11% de los Q12 mil millones asignados en 2025.
Aun así, podrían acumular hasta Q23 mil millones en dos años si el Congreso aprueba trasladar para 2026 el saldo no ejecutado, estimado en Q6 mil millones.
Los fondos incluyen un aporte ordinario del IVA-Paz, un extraordinario aprobado por el Congreso y saldos de caja del 2024. Mientras que los proyectos heredados presentan una ejecución cercana al 50%, el aporte extraordinario apenas alcanza el 2%. Analistas advierten que esta acumulación responde a fines clientelares, especialmente en un año preelectoral, y que los diputados distritales serían los principales interesados en mantener esos fondos.
El Ministerio de Finanzas deberá presentar en septiembre el presupuesto 2026, con un techo preliminar de Q161 mil millones. Si el Congreso autoriza el traslado de fondos, los Codedes recibirían Q10 mil millones adicionales el próximo año, sumando un total de Q23 mil millones entre 2025 y 2026, pese a su bajo rendimiento actual. Esta situación plantea serias dudas sobre eficiencia y transparencia en el uso de los recursos públicos.

