El mercado laboral de Estados Unidos mostró un desempeño sólido en marzo, con la creación de 178.000 empleos, revirtiendo la pérdida de 133.000 en febrero. Además, la tasa de desempleo bajó al 4,3%, superando ampliamente las expectativas de los analistas. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por el sector salud, que sumó 76.000 puestos, y la construcción, con 26.000 nuevos empleos.

Sin embargo, el empleo federal continuó cayendo, en parte por las políticas del presidente Donald Trump para reducir el tamaño del gobierno.
La Reserva Federal mantiene cautela en su política monetaria ante la incertidumbre económica global. Aunque las cifras son positivas, analistas advierten que podrían ocultar debilidades estructurales en el empleo.


