El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, los días 14 y 15 de mayo en Beijing, en una cumbre clave marcada por tensiones comerciales y conflictos internacionales. El encuentro, inicialmente previsto para finales de marzo, fue pospuesto debido a la guerra contra Irán, que obligó a Washington a concentrarse en operaciones militares.

La reunión abordará temas sensibles como los aranceles, Taiwán, la rivalidad tecnológica y la crisis energética derivada del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del suministro mundial de petróleo. Estados Unidos ha presionado a China para garantizar la estabilidad en esa ruta, vital para el comercio global.

En el plano económico, la cumbre se produce tras la anulación judicial de ciertos aranceles en EE. UU., lo que abre una ventana de negociación antes de que expire una medida temporal en julio.

A pesar de las tensiones, recientes conversaciones entre funcionarios de ambos países han sido calificadas como estables, con avances en temas comerciales. La reunión será clave para definir el rumbo de la relación bilateral en un contexto internacional complejo.

