La industria de calzado en Guatemala se encuentra en volatilidad en los costos logísticos, así como la competencia con productos de bajo valor agregado, informó Marco Wong, presidente de la Gremial de Calzado y Productos Afines, adscrita a la Cámara de Industria de Guatemala (CIG).
Wong refiere que el zapato importado no ingresa en condiciones justas, en comparación con el calzado nacional.
“Además, el ingreso de calzado subfacturado que no ingresa con las partidas arancelarias correspondientes y con un valor inferior se convierte en una competencia desleal”, afirmó el directivo.
Ante las barreras, los socios en la industria de calzado consideran que hace falta una ley o impuesto que funcione como salvaguarda que permita una competencia más justa.
Además, el contrabando es otra práctica que erosiona la formalidad, afecta la recaudación fiscal y distorsiona la competencia. “Este fenómeno golpea con especial fuerza a sectores como el calzado nacional, que opera cumpliendo la ley y generando empleo digno”, resaltó Wong.
Guatemala cerró con exportaciones totales de más de US$14.58 millones, un incremento del 3% respecto del año anterior. Ese crecimiento abre oportunidades para que sectores como el calzado local amplíe su presencia en mercados internacionales y aprovechen el dinamismo del comercio exterior nacional.
Hace ocho años la industria producía un volumen de 40 millones de zapatos anuales y pasó a cerca de 22 millones al año, según el dato compartido por la gremial.

