El torneo de Wimbledon anunció una transformación histórica para su edición 2026 al incorporar por primera vez un sistema de revisión por video similar al VAR. Esta innovación permitirá a los jugadores solicitar revisiones de jugadas polémicas directamente al juez de silla, ampliando las herramientas tecnológicas más allá del tradicional “ojo de halcón”, que solo determina si la pelota fue dentro o fuera. El nuevo sistema evaluará acciones complejas como dobles piques, toques de red, invasiones de campo o impactos en el cuerpo del jugador.

La medida se aplicará en seis canchas principales, incluyendo el Estadio Central, y no tendrá límite en la cantidad de revisiones que los tenistas podrán solicitar. Esta decisión busca garantizar mayor justicia deportiva, especialmente tras la controversia ocurrida en 2025 durante el partido entre Anastasia Pavlyuchenkova y Sonay Kartal, cuando una falla del sistema automatizado generó confusión y protestas.
Además, el torneo implementará mejoras para el público, como indicadores visuales en los marcadores para señalar faltas y pelotas fuera. También se proyecta una importante expansión del complejo tras la aprobación del uso de terrenos en Wimbledon Park, lo que permitirá construir nuevas canchas y un estadio con techo retráctil. Estas reformas reflejan el equilibrio entre tradición y modernización en uno de los eventos más emblemáticos del tenis mundial.


