El gobierno de Guatemala, liderado por el presidente Bernardo Arévalo, declaró estado de prevención en Guatemala, Petén, Escuintla, San Marcos y Huehuetenango ante el aumento de ataques armados atribuidos a pandillas. La medida, aprobada en Consejo de ministros, tendrá una vigencia de 15 días.
El estado de prevención permite a las fuerzas de seguridad limitar reuniones al aire libre y manifestaciones públicas, así como disolver concentraciones donde se porten armas u objetos que puedan ser utilizados para la violencia.
Con esta disposición, el Ejecutivo busca frenar la criminalidad, fortalecer el control territorial y garantizar la seguridad de la población en las áreas afectadas. Además, se coordinarán acciones entre la Policía Nacional Civil y el Ejército.


