La cadena de pizzerías Papa Johns anunció el cierre de aproximadamente 300 sucursales en Norteamérica para finales de 2027, de las cuales cerca de 200 cerrarán en 2026, como respuesta a un entorno de consumo débil y bajo rendimiento en algunos locales. La empresa explicó que los restaurantes afectados no cumplen con las expectativas de la marca ni presentan viabilidad financiera a largo plazo.
La compañía contaba con unas 3,500 tiendas al cierre de 2025 y, además de los cierres, redujo alrededor del 7% de su plantilla corporativa, equivalente a unos 700 empleados. Estas decisiones se producen tras un cuarto trimestre complicado, en el que registró una caída del 5.4% en ventas comparables en Norteamérica.
El CEO Todd Penegor busca revertir la situación mediante mejoras en el menú y la calidad del producto. Mientras tanto, la competencia también ajusta operaciones: Pizza Hut planea cerrar unas 250 sucursales, mientras Domino’s Pizza reporta crecimiento, consolidándose como líder del sector.

